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Desarrollo del
ejercicio:
Tómate esta Herramienta
con respeto, la
actitud que tengas y la intención antes de
empezar con la práctica le van a dar más
efectividad al trabajo que realices. Así
pues, procura hacer una pequeña
preparación antes de iniciar el
ejercicio.
Lo más significativo e importante a la
hora de practicar esta
Herramienta es la
intención, el
ardor que pongas en
la práctica del ejercicio.
Así lo recomienda el Maestro que transmite este
Tesoro (en el libro Hara, de
Karlfried
Graf Dürckheim)
Una vez
adecuadamente preparad@, y
para empezar, conviene que hagas un buen
estiramiento del cuerpo. Procura estirar las
dos piernas a la vez y con igual intensidad.
Puedes hacer lo mismo con los brazos o hacer un
estiramiento global de brazos y
piernas.
Una vez hayas
hecho esto, visualiza una bola de un color
agradable (visualiza un color suave, de tu
agrado), una bola de néctar o elixir, que
tiene unas propiedades de curación y sanación
incomparables; una bola de suave aroma,
cuya textura y temperatura al tacto
son increiblemente placenteros.
Seguidamente,
imagina que esa bola de néctar, que
tiene el tamaño de una manzana
aproximadamente, se halla por
encima de tu cabeza; e imagina que se
diluye como si de una crema se tratara, y que
se derrama de forma regular y lentamente
por tu cabeza y por tus hombros. A medida que
desciende, va alcanzando todas las partes de tu
cuerpo, impregnando tus brazos, tus
pulmones, el hígado, el estómago, los
intestinos, etc., hasta llegar a la planta
de los pies. Y que, a medida que el
elixir va contactando con las distintas partes
del cuerpo, va diluyendo todos los "dolores
y sufrimientos".
Dice el
texto:
"Todo se
purificará con este líquido, se expulsará todo,
como si fuera lavado por un flujo de agua
corriente.
En realidad, se pude oír con precisión que el
agua cae por todo el cuerpo, bañando hasta las
piernas y el centro del pie. Será necesario
representarse esta imagen muchas
veces."
También dice
que, al caer el elixir, néctar o lo que hayas
visualizado en torno al cuerpo:
"...bañándolo y
calentándolo, será igual que si un excelente
médico llenara una bañera de maravillosas
medicinas, con la que usted
calentará la parte del
cuerpo por debajo
del ombligo. Teniendo
en cuenta que todo depende del alma y del
espíritu, un delicado perfume viene a acariciar
la nariz, sintiendo en todo el cuerpo una
deliciosa sensación de dulzura. Le recorrerá
una gran alegría, porque el corazón y el cuerpo
viven en armonía".
"Si se practica este ejercico con
constancia, se cura toda enfermedad... La
rapidez en lograr estos resultados, depende tan
solo del ardor que se ponga en la
práctica".
"Ahora ya le he transmitido un
secreto, y toda una vida no basta para sacarle
provecho."
Lo que contó el Maestro Hakuin Zenshi que le
enseñó el Maestro Hakuyûshi,
25 de enero de 1757 d.C., p.236 del libro
HARA de Karl Dürckheim
Tómate el tiemo
necesario para hacer el ejercicio. Puedes
insistir visualizando las zonas en las que
puedas sentir que tienes más dificultades o
tensiones.
Cuando hayas
terminado el recorrido por todo el
cuerpo, quédate unos minutos,
tranquilamente,
sintiendo el bienestar y el gozo de
haberte sacado de encima todo lo que no te era
beneficioso.
Y cuando
sientas que has terminado el ejercicio, haz un
par de respiraciones profundas y déja un margen
de tiempo para poder incorporarte de forma
gradual a tus quehaceres cotidianos. Si el
ejercicio es lo último que haces en el día y ya
estás acostad@ para dormir, descansa
plácidamente, el sueño acabará de integrar todo
el trabajo que hayas realizado.
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