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Herramienta
CP10 
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MÚSICA PARA EL
CUERPO
Esta es una
Herramienta
un tanto peculiar. La podrás utilizar
tanto a diario como en momentos
puntuales, pues vas a ver como en
unos pocos minutos consigues lo
que se llama vulgarmente
"cargar
pilas".
Si
"mi libreta" es mi Herramienta
estrella dentro del apartado Mente y
Emociones y, la "meditación centrante", en mi
caso el Zen, es mi Herramienta
estrella dentro del apartado Consciencia,
te diré que tal vez sea esta
Herramienta, "música para el cuerpo",
la estrella del apartado Trabajo
Corporal, ya que me ayudó enormemente en muchos
momentos en los que estaba realmente
al límite de mis fuerzas, en todos los
niveles.
Es
una Herramienta
francamente
sencilla y fácil de poner en práctica; y,
a la vez, es de las que tienen un efecto
inmediato, en este caso, en tu cuerpo.
Aunque te aseguro que repercute
también, sin lugar a dudas, en tu estado
de ánimo.
Verás que en los tres
apartados que te ofrezco con
Herramientas
hay una de ellas
en la que la música forma parte. La razón
es indiscutible: "la música, como
bien dicen, es el lenguaje del
alma"; huelga decirte lo que una
música que te agrade puede llegar a provocar en
tu interior.
En
este caso la Herramienta
que propongo está enfocada al trabajo
corporal, que es lo que se pretende
en este apartado. En este caso, vas a
tener la ocasión de utilizar todos
tus sentidos de una
forma espontánea, pues el ejercicio, en sí
mismo, incita a ello.
Recomendación muy importante
antes de empezar: DEJA DE PENSAR Y
SIENTE CON TODOS LOS POROS DE TU
PIEL.
Vas a necesitar un aparato de
música y una canción, o máximo dos, que te
gusten mucho. Conviene que no sean de muy larga
duración, ya que el trabajo no pretende
dejarte extenuad@, más bién pretende darte una
ración de "vitalidad" para el
cuerpo. En esta ocasión convendrá que
sea, si es posible, una melodía que no tenga
demasiada letra. Si no es posible, también te
sirve una canción de la cual no entiendas la
letra. Te explico, lo que pretende
esta Herramienta es que te fundas
con la melodía y, si hay una letra entendible,
va a ser más difícil que tu mente no se
identifique con lo que dice y se quede al
margen unos minutos, que es lo que
realmente te interesa. Recuerda:
no pensar, sino
sentir.
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Lugar recomendado:
Un
lugar en que puedas expresarte sin que
haya interrupciones ni te sientas
incómod@ o juzgad@.
Si
no tienes un espacio muy grande no te
preocupes, ¡hazlo
igualmente!
Yo
he realizado este ejercicio en lugares
donde sólo podia moverme de cintura para
arriba y un poco las piernas. En ese
caso, usa tu imaginación pues, aún te
queda el ponerte de puntillas, bajar y
subir el cuerpo, mover los brazos, la
cabeza, etc... lo que se te ocurra. ¡No
te olvides de tu enorme
creatividad!
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Tiempo
recomendado:
El tiempo que dure
la canción o canciones que hayas escogido. Ya
te he dicho que conviene no alargarse
demasiado, pues no se pretende que te agotes,
muy al
contrario.
Utilízala si vives unos días de dificultad o de
mucha presión o estrés. En ese caso, fuérzate a
realizar el ejercicio al menos una vez al día
durante un par de semanas. Encuentra el momento
más adecuado para tí. Si no estás muy animad@,
márcate alguna hora del día y, aunque luego se
ta haga costoso el realizarlo, intenta no
dejarlo pasar. Sólo son unos minutos, y luego
vas a agradecer con creces el haber utilizado
esta
Herramienta.
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Desarrollo del
ejercicio:
Antes de empezar, utiliza alguna de
las Herramientas
para centrarte. La
primera de cada apartado te servirá. En
cualquier caso, si no tienes tiempo, ya sabes
que haciendo dos o tres respiraciones
profundas, siguiendo el recorrido de la
respiración y soltando el aire calmadamente
será suficiente. Puedes visualizar cómo al
soltar el aire dejas ir todas las tensiones
acumuladas en el cuerpo. Al inspirar, imagina
que inhalas aire muy puro y sanador; y al
exhalar, imagina que dejas ir todo lo que no te
sirve. Puedes visualizar en ese caso un humo
negro, o lo que a ti te de la sensación que
representa lo que no te gusta, e imaginar que
te lo estás sacando del cuerpo. ¡Se creativ@ en
estos casos!
Una vez centrad@, puedes poner la música y,
seguidamente, cierras los ojos y centras tu
atención en la zona de debajo del ombligo. Con
la mente ahí situada, empieza a mover
tu cuerpo, fundiendote con la música. No
pienses, y siente desde el
corazón; desde allí haz surgir el
movimiento.
Al principio, si no estás habituado a moverte
con la música, parecerá que no surge ningún
movimiento, o
que tus movimientos van a ser
muy limitados. No te
desanimes y no te
rindas. En estos casos, empieza por
provocar tú el movimiento. Mueve los brazos
hacia arriba, gira la cabeza hacia los
lados, haz movimientos de caderas, todo ello de
forma suave y al ritmo de la música. Verás que,
aunque tú provoques los movimientos al
principio, habrá un momento que algunos saldrán
espontáneos y, al cabo de un tiempo de hacer el
ejercicio los movimientos saldrán sin pensarlo.
Lo que te interesa es aprender a fluir con la
música, de forma que no tengas que pensar en
absoluto, sólo abrir el corazón y los sentidos
a la música, y dejarte
llevar.
No te olvides de dibujar una sonrisa en tus
labios, y gozar todo lo que puedas con la
música que has escogido, con el movimiento, la
emoción que surge al oírla y la sensación
de libertad que te
provoca.
Es posible que te apetezca reír o llorar,
no lo juzgues y deja que se
manifieste, es muy bueno para sacar
tensiones.
Tú eres el protagonista único del momento que
te ocupa. Te sientes libre, agradecid@ y sin
presiones. La mente se ha quedado al margen.
SOLO TE QUEDA DISFRUTAR DE
ELLO.
Una
vez terminada la canción o música
escogida. Vas a quedarte unos instantes
con los ojos cerrados y las manos
recogidas delante del ombligo, y vas a
OBSERVAR todas las SENSACIONES que
están ahora mismo en tu
cuerpo. Procura mantener la
mente
al margen. Después,
harás unas respiraciones suaves y
profundas, puedes hacer un estiramiento
de brazos y piernas a modo de bostezo y,
seguidamente incorporarte de nuevo a
tu vida cotidiana. Seguro que no tiene
nada que ver a cómo estabas antes del
ejercicio.
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Comentario:
Si estás bajo de moral, de
energía, de ánimos, haz uso
de las Herramientas que
utilizan música, de este apartado y el
siguiente. Te van a ser de gran
utilidad.
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Observaciones:
Ejercicio precioso para
compartir con tus hijos, con las amigas o
amigos o quien quieras. Bailar una
canción hermosa
en grupo
UNE
MUCHÍSIMO.
En ocasiones
puedes acompañarlo de alguna vela, incienso o
lo que te apetezca, a modo de
ritual.
Los rituales
son para "elevar" lo que estás realizando y
darle un matiz "sagrado". Es darle más
intención
y
propósito
al
ejercicio. Te aseguro que tiene mucha más
fuerza. Más efectividad.
¡COMPRUEBALO TU
MISM@!
Puedes hacer
esta
Herramienta o cualquier otra con los
complementos que te apetezcan. Con una
velita,
incienso, una luz especial, puedes bailar en el
agua, o desnud@ (es francamente gratificante y
muy especial la sensación que te provoca la
desnudez al hacer un ejercicio, sobretodo el
movimiento con la música. Te animo a probarlo,
pues te va a
sorprender).
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Corporales
IMPORTANTE:
Consulta a tu médico si
tienes algún problema
físic
o o psicológico, o ante la más mínima sospecha
de que estos ejercicios puedan perjudicarte.
Midnight Sun no se hace responsable del mal uso
de estos
ejercicios.
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